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Laureano Márquez en el Diario Noti - Tarde de Valencia (7 - 2 - 2010)

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"El humor renace ante los gobiernos autoritarios"

Jesús Castro
Fotos: Lisandro Casaña
Fuente: Diario "NOTI - TARDE"


La tranquilidad de su oficina contrasta con la agitación que durante la última semana ha imperado en el diario quehacer del humorista y politólogo Laureano Márquez, luego de haber publicado el 29 de enero, a través del diario Tal Cual, el editorial Venezuela sin Esteban, el cual originó una rápida y efusiva respuesta contraria por parte de sectores gubernamentales, encabezados por la ministra para Comunicación e Información, Blanca Eekhout.

En esa ocasión la Ministra realizó una rueda de prensa en la cual acusó al escritor de incitar a la violencia e incluso de haber violado la Constitución Nacional, mediante su escrito en el cual hacía un ejercicio de imaginación para plasmar la Venezuela post Hugo Chávez.

Ante esta situación Notitarde decidió contactar al hombre ubicado en el ojo del huracán para desarrollar esta edición del Desayuno en la Redacción, quien, en amena charla (algunas veces seria, otras no tanto), subrayó que éste, como otros gobiernos autoritarios, ha tratado de ir contra los humoristas, pero en tales situaciones afirma que "el humor renace".

Resaltó que "los momentos más duros de la historia han producido grandes humoristas", y colocó el ejemplo de la Venezuela gobernada por dictadores como Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Jiménez.

Señaló que el gobierno encabezado por Chávez posee "una actitud intolerante ante la crítica, especialmente contra los humoristas, pero aun más recia contra los comunicadores 'serios'".

En tal sentido recordó que ya ha sido objeto de dos episodios en los cuales representantes del Estado se muestran descontentos ante textos publicados por el humorista. Anteriormente, en 2005, otro editorial firmado por Márquez (Carta a Rosinés) acarreó una multa millonaria a Tal Cual e insultos contra el autor del texto.

Pero Márquez indicó que otros ataques han sido peores, entre ellos resaltó el hecho contra Pedro León Zapata, por una caricatura que originó que el propio Presidente de la República arremetiera verbalmente contra el dibujante del diario El Nacional, agresiones que fueron acompañadas por chavistas a Zapata, e incluso dañaron una de sus obras más emblemáticas en la Universidad Central de Venezuela.

Este es sólo el inicio de la conversación entablada entre Márquez y los periodistas de Notitarde Yosselyn Torres y Jesús Castro, así como el reportero gráfico, Lisandro Casaña, la cual se paseó desde ese impasse surgido con la ministra Eekhout hasta las objeciones del humorista a sectores opositores y oficialistas que desean detentar el poder en Venezuela.

"El Gobierno se vuelve cada vez más intolerante a medida que desciende su popularidad"...

"Intolerancia y represión del Gobierno en aumento"

El escritor y guionista señaló que al inicio de la gestión de Chávez, la actual administración nacional se mostraba más tolerante a la crítica; incluso recordó el montaje de la obra teatral La Reconstituyente, en la cual se satirizaba hasta la figura presidencial en ejercicio, un hecho inédito en la política venezolana.

Márquez rememoraba las carcajadas de miembros del Ejecutivo Nacional: "uno de ellos casi rompió la silla de la risa", acotó.

Pero paulatinamente esta aceptación de los chistes y las críticas se fue desvaneciendo. Para el comediante, "la intolerancia y la represión del Gobierno son inversamente proporcionales a su pérdida de popularidad".

Agrega que "ahora, con tendencias a la baja en popularidad del Presidente, se han vuelto (el Gobierno) más sensibles". Subrayó que "el humor es una forma de criticar al poder y a la sociedad".

Añadió que "el humor tiene muchas herramientas; mientras más limitaciones, más caminos y formas encuentra para expresarse".

Aclaró que en esta ocasión (diferente a su primer "llamado de atención" gubernamental) no se produjo una acción contraria al escritor o al periódico. Reiteró que ni el Ministerio Público ni otro ente activó medida alguna en su contra.

Incluso tomó las palabras de Chávez el domingo siguiente a la publicación del editorial Venezuela sin Esteban, en las cuales criticó a la ministra Eekhout, como una especie de rectificación por parte del Gobierno Nacional.

Al preguntársele si en algún momento pensó que ese editorial levantaría tanto polvo, Márquez dijo que no. "Yo creo que me distraje al escribirlo, me salté mi autolimitación e hice un ejercicio de libertad plena".

Pero aclaró que, "si se lee bien el artículo, en ningún momento es a favor del magnicidio por el contrario, se les deseó muchos años de vida a miembros del Gobierno. Por eso este (pasado) viernes escribí otro editorial, a ver si le gusta a la Ministra".



"El humor no ridiculiza al poder, sino lo que se hace con ese poder"

Consultado sobre el efecto que produce el humor en quienes ostentan el poder, destacó que, a diferencia de lo que muchos suponen, "el humor no busca ridiculizar al poder, sino dejar ver qué tan ridículo es lo que se hace con éste en determinado momento".

La charla fue propicia para recordar la película de Charles Chaplin, El Gran Dictador, en la cual el artista inglés se burlaba de líderes autoritarios como Benito Mussolini y Adolf Hitler.

Asimismo resaltó la diferencia entre el humor "del chiste, la jodedera y la echadera de vaina".

Enfatizó que la "echadera de vaina" es un desahogo "como los chistes que se hacen los caraquistas y los magallaneros", pero resaltó que "el verdadero humor consiste en un acto de inconformidad, un acto creativo" y puede presentar una severa crítica a los regímenes.

Al pulsar sobre la actitud del venezolano de tomar casi todo en broma, en cuanto a lo benéfico o contraproducente que podría ser para la nación, respondió que "a veces se ríe y se llora a la vez", pero censuró que en el país se haya perfeccionado "el arte de pasar agachado", para obviar situaciones que suceden en el entorno.

Dijo no creer que "en este momento exista un exceso de felicidad en el país", pero agregó que en Venezuela la mayoría está atenta, en primer orden, a ver de dónde saca dinero antes de ocuparse en otros elementos.



"Esta sociedad está acostumbrada a la democracia"

Escudriñando en la faceta de politólogo del entrevistado, se le solicitó su opinión sobre la situación actual de la oposición y el oficialismo. Entre los diferentes tópicos, se profundizó en lo relacionado a los proyectos políticos de cada sector.

En este sentido Márquez indicó que la oposición no posee un plan claro, "es una crítica constante que se les hace", a diferencia del Gobierno, que posee una visión muy nítida de hacia dónde quiere llevar al país; horizonte que no comparte el humorista. Ante esta situación el escritor dijo preferir votar por un sector que no tenga proyecto, frente a lo que se pretende instaurar desde Miraflores.

Indicó que, aunque Chávez posee un alto índice de aprobación, la sociedad no acompaña al ciento por ciento sus ideas. "Esta sociedad no es como la china o la cubana. Esta sociedad se mal acostumbró a algunos valores como creer que se puede criticar al Gobierno de turno o elegir el destino del país (...) un montón de ideas asociadas a la democracia que son difíciles de sacar".



Discursos de oposición y Gobierno deben ser más tolerantes

En cuanto a los mensajes comunicados a sus partidarios y la nación en general por parte de la disidencia y el chavismo, comentó que ambos deben dejar las descalificaciones a un lado.

Subrayó que "en el discurso político se debe retirar la idea que todo aquel que opine diferente es un traidor". Esto debe hacerse -a su juicio- para lograr establecer un sistema de tolerancia y buscar el acercamiento entre las partes.

"Del discurso opositor yo excluiría la idea de descalificar a quienes apoyan al Presidente. Ellos no son ni más ni menos inteligentes que quienes adversan a Chávez, y se les debe respetar (...) Todos somos iguales", señaló el entrevistado.

Por otra parte, "el Presidente posee un proyecto que hace ver que está más cercano a la población y está dispuesto a resolverle sus problemas".

Acotó que la oposición "no ha sabido comunicar que puede dar respuestas de manera articulada. Pareciera que no hay otro proyecto que no sea el de Chávez y la gente dice: 'agarrando aunque sea fallo'".

Asimismo señaló que en el Gobierno Nacional se maneja la tesis del enfrentamiento para fortalecerse al contrario, y que esta vía responde los continuos llamados a realizar un referéndum revocatorio para que "salgan a pelear directamente contra él, mientras que en las elecciones parlamentarias se plantea una lucha diferente" que no es la más óptima para el oficialismo.



"Hay un país que no se expresa"

Asimismo el articulista fue enfático al indicar que actualmente existen sectores poblacionales que no tienen voz y tanto la oposición como el chavismo no procuran captar a los factores que los adversan.

Resaltó que no se puede creer que "todo se reduce a los espacios que se manejan", en referencia a que el Twitter u otras redes sociales, así como los medios de comunicación, son la única medida para tantear la realidad de Venezuela.

A pesar de que el Gobierno le ha hecho una campaña publicitaria muy favorable e incluso aumentó significativamente sus seguidores vía Twitter (entre quienes se cuenta la ministra Eekhout según comentó Márquez), dijo que no es ésa la única ventana para ver al país.

"Estamos muy atrasados; hay un país que no se expresa y que hay que tomarlo en cuenta, lo cual sólo se logra con la aparición de más medios, entre ellos los comunitarios, pero que no sean manejados desde el poder", agregó.

"Esta sociedad se acostumbró a ideas asociadas a la democracia que son difíciles de sacar"...

El consenso como única vía para solucionar crisis

Al cuestionarse sobre la actual situación de división y polarización en Venezuela, Márquez indicó que la solución a este problema puede provenir desde lo interno del chavismo más que de una acción de la oposición.

Aclaró que hay sectores del oficialismo que pueden tener aspiraciones más allá del Gobierno de Chávez y se planteen buscar el consenso con sectores de oposición para articular un período en el cual se tracen líneas generales para lograr la gobernabilidad en el país.

Sobre este planteamiento, explicó que, tal como sucedió en 1958, en estos momentos también se requiere que sectores contrarios se reúnan para estructurar una agenda común en la que resalten temas que conlleven a la estabilidad dentro del Estado venezolano.

Pronosticó que de concretarse tal escenario, dentro de 20 años Venezuela podría estar reconstruida como nación.

Agregó que Chávez y el chavismo son una fuerza política que, aunque ya no estén en el poder, no desaparecerá en los próximos años. Opinó que los opositores deben tomar en cuenta tal aspecto de la realidad venezolana, y lograr que la tolerancia se imponga como eje central de las relaciones políticas en el futuro de los venezolanos.

"Moisés abrió el Mar Rojo"

Basados sobre la idea del consenso, se le consultó al interpelado si cree que en la actual administración nacional existan sectores dispuestos a conciliar con sus opuestos políticos, a lo cual Márquez dijo: "yo creo en los milagros; si Moisés pudo abrir el Mar Rojo, muchas cosas pueden pasar".

El actual jefe de Estado - remarcó - lleva 11 años en el Gobierno y aún no se sienta a negociar, y manifestó dudar que tal situación pueda cambiar.

"El presidente Chávez no tiene por qué hablar con la oposición ni buscar el consenso, él está para implementar su proyecto", señaló.

Añadió que el Presidente no está muy interesado en dialogar con los aquellos que rechazan su línea de pensamiento, pero descarta que todos los miembros del chavismo piensen igual.



El periodismo está entre "tú o yo"

Piensa que la polarización también tocó las redacciones de los medios de comunicación, pero en defensa propia.

"Si alguien te quiere atacar, tú te vas a proteger", sobre esta premisa se basó el entrevistado para destacar la situación "muy difícil" que atraviesa el reporterismo en Venezuela.

"El periodismo está abordando de forma radical lo que sucede; no obstante, a mi modo de ver, no hay de otra", expresó.

"Cuando unos periodistas salen a manifestar y son golpeados (en referencia a los reporteros de la Cadena Capriles) la situación no puede calificarse de normal (...) La cosa está planteada en términos de tú o yo. Si yo (Gobierno) estoy, tú (medios) no estás".

"Es difícil porque el periodismo debe buscar el equilibrio y no debe convertirse en un partido político" aseveró.



"Yo quiero un tipo normal al mando del Estado"

Al tratar el tema electoral y las condiciones de quienes deben asumir cargos públicos, Márquez consideró que "la política es una actividad para políticos. Creo que la antipolítica es mala y nos ha hecho mucho daño al asumir que los partidos son malos".

"Venezuela debe formar líderes, pero no mesiánicos (...) Yo no quiero que un tipo me salve. No quiero un Cristo, un mesías, sino un tipo normal al mando del país. Que no sea un súper héroe, sino un gerente, que tome su maletín todas las mañanas y se reúna con sus ministros y los escuche", clamó.

"Pienso que no se debe correr riesgos como sociedad. Quienes aspiren al poder deben estar instruidos dentro de lo que es la gerencia pública. Un tipo que sea alcalde, luego gobernador, diputado y después aspire a la presidencia demuestra que sirve para algo (...) No quiero que un paracaidista, sin querer ser literal en esta afirmación, tome el poder".

Añadió que para la Asamblea Nacional (AN) se debe buscar personas que posean criterio propio. Recordó que la AN es el Parlamento de la nación, "por lo que quiero gente que pueda parlamentar, conversar, dialogar", subrayó.

Descartó que se lance a diputado u otro cargo, ya que, aunque es politólogo, no ha "ejercido". Para Márquez, su lugar es sobre un escenario y eso es lo que desea hacer, sin importar cuál sea el Gobierno que esté.



Dijo haber realizado grandes esfuerzos para ser una persona seria, pero no pudo
"Criticar a los gobiernos es mi gran defecto"

Yosselyn Torres

Laureano Márquez, humorista de oficio y politólogo de profesión, graduado en la Universidad Central de Venezuela en el año 1987, intentó "ser una persona seria". Confesó haber realizado un gran esfuerzo para ejercer lo que estudió. "Busqué trabajo como no tienes idea. Hasta que tiré la toalla. Lo que me faltó fue repartir el currículo por helicóptero", bromeó.

Tanto fue la cosa que le salió un trabajo en la DIM (Dirección de Inteligencia Militar). "Imagínate tú, yo estaría ahorita espiando gente; gracias a Dios no me lo dieron. La verdad me fui corriendo porque me dio miedo (...). Fíjate en cómo cambia la historia, el oficial que me entrevistó preguntó si tenía familia comunista o si había militado en ese partido, y lo peor es que respondí que sí. Eso fue en 1986, cuando ser comunista era malo, y yo era malo por eso, y sigo siendo malo". "íQué ladilla de vida! ¿Cuándo seré bueno?", ironizó.

Luego, gracias a la insistencia de varios amigos, los productores de la Radio Rochela accedieron a hacerle una audición. Debido a sus rasgos físicos le ofrecieron imitar al candidato presidencial por Copei para el año 1988, Eduardo Fernández.

"Lo que me gusta en la vida es montarme en un escenario y hacer reír a la gente. Criticar a los gobiernos es un defecto que tengo. He hecho terapias, he ido a psiquiatras para cambiar esa vaina y no he podido, sé que es una falla, pero no he podido. Acabo de recibir la ayuda de la ministra Eekhout, pero aun así siento que no estoy enfermo", dijo el humorista con su peculiar sarcasmo.

Respecto a las amenazas de la titular del Ministerio de Comunicación, Blanca Eekhout, subrayó que es normal que la gente cercana a él se preocupe por los recientes acontecimientos. "Pero yo no me siento amenazado; no creo que la cosa sea tan grave porque no hay sanción. Uno dice cosas y la gente tiene el derecho a responder. Eso forma parte del debate. Mientras no exista una limitación al hablar es normal que la Ministra de Comunicación se irrite. Malo es que te metan preso. Yo trato de no ponerme bravo con el Gobierno porque tengo las de perder. Intento exponer mis argumentos en buenos términos".

No obstante, trata de alejar a su hija de 10 años de los ataques que recibe de sus detractores porque "se puede estresar con esas cosas.

Le explico que Chávez es nuestro presidente y le debemos todo el respeto por su investidura, pero le comento que su papá no lo apoya. Quiero inculcarle que la institución presidencial merece consideración a pesar de no respaldar lo que hace".

Hay personas que lo tildan de "irresponsable" porque no ha preparado su salida del país.

"Deberías tener un 'plan B'", le recomiendan, pero él dice aplicar lo que pregona el director de Datanálisis, Luis Vicente León: "echarle pichón al plan A, quedarme en Venezuela".

Para este año tiene previsto, con su viejo compañero de la Radio Rochela, Emilio Lovera, montar una obra de corte histórico por el bicentenario de la Independencia de Venezuela. "Queremos hacer una reflexión, ya que el presidente (Hugo Chávez) dijo que estará presente en las celebraciones de los bicentenarios desde aquí hasta 2030; bueno, yo también, como humorista, estaré presente".

Al ser consultado sobre el humorismo en la política, lamentó que la polarización los haya tocado. "En las presentaciones privadas me piden que no emita contenido político para no herir susceptibilidades, pero nunca pierdo el tono crítico en mis presentaciones", acotó.
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Comentarios Laureano Márquez en el Diario Noti - Tarde de Valencia (7 - 2 - 2010)

laureano,te admiro y te respeto,sigue adelante tu puedes,lastima que ya no te veo en pantalla,mis saludos y muchas bendiciones
maria maria 25/06/2010 a las 15:45

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